Carta del Preso Político Miguel Peralta Betanzos

“Con todo y frente a todo… dos desastres, miles de realidades… solidaridad con los pueblos hermanxs!!!

Con la urgencia de que estos muros nos faltan por tirar y poder apoyar, como sea… ¡¡¡seguimos!!!

Actualización y denuncia del proceso jurídico de los compañeros presos de la Asamblea de Eloxochitlán de Flores Magón.

A casi tres años de llevar un proceso de irregularidades, tanto en el expediente penal como en la actuación de los funcionarios encargados de la impartición del circo de la justicia, llámese jueces, magistrados, ministerio público, secretarios de acuerdo; después de insistir y exigir de múltiples maneras la presentación de los testigos de cargo para los interrogatorios, se logró el día 22 de septiembre la presentación de cuatro testigos, personas claves en el señalamiento y acusaciones fabricadas en contra de compañeros de la Asamblea Comunitaria que nos mantenemos en resistencia desde el encierro y aún perseguidos por las órdenes de aprehensión liberadas.

En esta ocasión, la policía estatal no tuvo ningún pretexto para realizar la excarcelación y trasladarnos desde los reclusorios en donde nos encontramos, al juzgado de Huautla a nuestra audiencia, programada a las diez de la mañana. Aunque el traslado no es nada digno ni cómodo claro, pero el ver que entre las montañas va corriendo el agua y se reproduce la vida comunitaria, nos fortalecemos. Llegamos puntuales a la cita para sacar de entre los escombros de la injusticia, la verdad.

La primera impresión que tuvimos, fue de la presencia de un gran número de policías estatales, ministeriales y municipales sitiando afuera y adentro del juzgado, así como grupos de hombres que trabajan con la impuesta presidenta municipal, Elisa Zepeda. Como en otras ocasiones lo hemos denunciado, a esta persona le ha molestado que nuestras familias e integrantes de la Asamblea Comunitaria nos acompañen en cada audiencia, mismas a la que ella y sus familiares que fungen como testigos no se presentaban. Incluso, como última estrategia para intentar justificar su desacato a las múltiples órdenes judiciales de acudir, utilizaron una nota periodística pagada mintiendo una vez más respecto a que nuestros familiares acudían armados con palos y machetes, y que su negativa a presentarse a los interrogatorios era porque su integridad física corría peligro; cosa totalmente falsa, ya que el juez en todo momento, garantizó su seguridad y aseguró las condiciones necesarias para su presentación, tales como no permitir la presencia de nuestras familias en el juzgado, a pesar de que supuestamente las audiencias son públicas.

Finalmente, el pasado 22 de septiembre llegaron cuatro testigos de los seis que se han citado, y que son la única prueba que sostiene su dicho. En el desarrollo de los interrogatorios, se evidenció nuevamente la complicidad que existe entre los funcionarios del juzgado y la familia Zepeda. A lo largo de las casi trece horas donde se estuvieron realizando los interrogatorios, quedó visible que el juez es parte de su juego y simulación de la justicia, ya que éste no estuvo presente en toda la audiencia, sólo se aparecía cuando había que calificar de legales o ilegales las preguntas preparadas para estas personas, es decir, desecharlas y no realizarlas porque a su criterio eran capciosas o inconducentes; o bien y que es una de las muestras más descaradas de su corrupción, incidir o “soplar” las respuestas textualmente; así como tratar de romper la audiencia, al encontrar cualquier pretexto para regañar a la defensa, por ejemplo, al introducir agua o incluso por cualquier movimiento físico que se hiciera con el cuerpo y que para ellos representaba un insulto.

En esta actuación, también participaron el secretario de acuerdos y el ministerio público (como representante social de los “supuestos ofendidos”). Así como el juez, estos dos funcionarios, en múltiples ocasiones incidieron en las respuestas, tratando de acomodar lo que ya habían dicho los testigos, por ser respuestas contradictorias a su declaración ministerial o para dar sentido a las mismas. Supuestamente, ni el MP ni el secretario pueden participar en las respuestas, pero en nuestra audiencia parecía que esa era su función. Y claro que era su tarea designada, pero no por sus leyes, códigos de procedimientos sino por la familia Zepeda.

Estas tres personas, el juez, el MP y el secretario de acuerdos, junto con dos hombres que no se identificaron, (sólo era evidente que venían con los testigos y los policías) y a quiénes sí se les autorizó estar adentro del juzgado (contrario a lo que sucedió con las personas que asistieron para acompañarnos y que fueron ubicadas una cuadra más abajo del juzgado, ya que ni siquiera se le permitió su estancia afuera del juzgado), y los guaruras de Elisa Zepeda y los policías, continuamente y de formas distintas, intentaron que la audiencia no se llevara a cabo y que fuera cancelada. Intentaron provocarnos e intimidarnos tanto a nuestros abogados como a mis compañeros presos y a mí, que fuimos los únicos que pudimos estar en la audiencia, sin embargo y a pesar de escuchar tanta mentira y observar la actuación, nuestro interés estuvo enfocado en los interrogatorios, después de esperar tanto tiempo a que estas personas se dignaran a aparecer no podíamos permitir que la cancelaran.

Me hubiera gustado poder grabar todo lo que sucedió en la audiencia y la gran puesta en escena de la mentira, chantaje, manipulación, complicidad, imparcialidad, abuso de poder y corrupción que durante más de once horas observamos, pero que esas horas se trasladan a los casi tres años que hemos vivido dentro de este montaje jurídico…y a los años atrás del 2014 donde la historia es la misma, en el mismo juzgado. Aún con todo el apoyo que les dieron a los testigos para acomodar sus respuestas, no lograron sustentar sus declaraciones, ya que están basadas en mentiras, en hechos que no sucedieron. No obstante, es preocupante saber que será ese mismo juez y ese juzgado quien dicte sentencia, sabemos que a toda costa, como lo han hecho hasta ahora, trataran de seguir manteniendo nuestro encierro y la persecución de nuestros compañeros.

Por ahora, con estas líneas comparto con ustedes, el coraje de saber que el país se está derrumbando no tan sólo por cuestiones naturales, sino porque de por sí, hay un sistema podrido, descompuesto, que gustan de montarse en cualquier dolor, no hay nada que pare sus mentiras, su abuso… pero les decimos nuevamente que no les creemos, que no confiamos en ustedes y que seguiremos luchando y resistiendo hasta que dejen de existir…

Solidaridad con los pueblos hermanos

Miguel Peralta Betanzos