Llamado por la libertad de Miguel Peralta

¡La libertad no se mendiga, arranquemos a Miguel de las garras del Estado!

Nuestro compañero Miguel Peralta ha sido secuestrado por el Estado durante tres años nueve meses, pasándolos en cautiverio, detrás de muros de concreto y alambradas de púas. Durante este tiempo ha tenido que soportar la monotonía de la vida carcelaria, ha permanecido aislado de amigos y familiares, comiendo la bazofia que pasa como comida, esperando en el limbo mientras los tribunales mantienen el circo con jueces y autoridades políticas que juegan con su futuro y con su libertad.

Ha llegado una nueva administración gubernamental, un nuevo partido, una nueva consigna política y un nuevo conjunto de promesas: “…no habrá más represalias en contra de nadie. Ya no se va a reprimir a nadie ni se encarcelará a nadie”. Liberaremos a los presos políticos de caciques, funcionarios o gobernantes del antiguo régimen autoritario y se cancelarán acusaciones penales contra activistas y luchadores sociales”. El mensaje subyacente: no se muevan, tengan paciencia, la nueva administración liberará a sus prisioneros. No hay necesidad de resistencia política, ni de lucha callejera.

Conocemos muy bien esta estrategia de inmovilizarnos, de hacernos tropezar, de esperar su “buena fe”, no la esperamos ni la vamos a comprar. No creemos en sus formas ni las queremos, su poder con su opresión y explotación que van de la mano con artilugios y promesas vanas, legales y demagógicas. En la espera de la apelación a la sentencia de 50 años dictada a nuestro compañero continuaremos con nuestras acciones, movilizaciones y el fortalecimiento de la solidaridad, éstas son nuestras armas. Conocemos el papel histórico de los gobiernos de izquierda, que apuestan a pacificar la resistencia para legitimar instituciones ilegítimas, para hacernos quedar a nosotrxs como radicales y violentxs.

La nueva administración de López Obrador no es ajena a los intereses de los partidos políticos y caciquiles que metieron a Eloxochitlán en esta situación: falsas promesas para conseguir votos, división de la comunidad, impulsar el enfrentamiento entre amigos y familiares, eliminar cualquier movimiento hacia la autodeterminación y la autonomía, concentrar el poder en las manos del Estado.

Si la libertad de nuestro compañero “llega” de un decreto gubernamental, no nos tragaremos el cuento sobre su buena fe; sabemos que será el producto de la movilización social y la solidaridad. No vamos a quedarnos sentadxs sin hacer nada, tratando de no apretar los botones equivocados, pidiendo perdón, esperando que la fuerza moral de la nueva administración haga justicia. Somos conscientes que este anunciado “cambio”, anhela dejarlo todo igual, no cuestionar mínimamente la estructura de estado capitalista que promueve explotación, saqueo de recursos, devastación de los territorios y la militarización legalizada.

Aunque “cedan” la libertad a los compas de Eloxochitlán, ellos regresarán a sus casas y su comunidad a encontrarse con caciques con mayor poder político, podrán salir de prisión pero entrarán a otra más grande. El conflicto de Eloxochitlán lamentablemente no acabará desde el poder porque es el poder mismo quien se sirve de él.

El estado se quiere visibilizar como reconocedor de los atropellos, despojos y encarcelamientos injustos y por ello exige de los luchadores sociales que pidan perdón. López Obrador, Nestora Salgado, Manuel y Elisa Zepeda, todos ustedes son iguales para nosotrxs: políticos oportunistas al servicio de los intereses propios y estatales en contra de las luchas comunitarias. Los líderes políticos van y vienen, pero nuestro compromiso sigue siendo el mismo. ¡Libertad para Miguel Peralta Betanzos! ¡Libertad a los presos políticos de Eloxochitlán de Flores Magón! ¡Libertad para todxs lxs presxs! ¡Abajo los muros y la sociedad carcelaria!

Llamamos a todxs nuestrxs compañerxs dedicadxs a la lucha por la autonomía y la autodeterminación, que luchan al margen de los partidos políticos y de la política estatal jerárquica, a sumarse en esta resistencia y lucha. A nuestrxs compañerxs solidarixs en Oaxaca, les recordamos que la apelación pendiente se llevará a cabo en una sala penal de su estado. A nuestrxs compañerxs de otras geografías, les pedimos que se mantengan atentos al caso y a los llamados a movilizaciones. Les pedimos que actúen de acuerdo a sus formas y deseos. La libertad de nuestro compañero se logrará en las calles. Allí es donde nos encontrará y es ahí también donde les encontraremos

Familiares y amigxs de Miguel Peralta

Los Otros Abogadoz

 

Posicionamiento de nuestro compañero Miguel Peralta

Estamos a tres meses de haber sido sentenciado a 50 años de prisión por el nefasto Juez Juan León Montiel, del Juzgado Mixto de Primera Instancia de Huautla de Jiménez. La semana pasada nos enteramos de que ya contamos con la toca penal 08/2019 radicada en la Tercera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca, pero la sala no ha acordado la fecha para la celebración de la audiencia, referida a la presentación de los alegatos de la apelación, porque el expediente penal 02/2015 fue enviado incompleto al Tribunal, ya que “hizo falta” que el Juez Juan León, le notificara la sentencia a Elisa Zepeda y a su padre Manuel Zepeda, personajes que están moviendo los hilos del sistema jurídico como una vil marioneta para mantener nuestro encierro.

Estoy plenamente consciente de que la prisión y el aislamiento que vivimos son parte de las acciones, omisiones y artilugios jurídicos y políticos que intencionalmente han ejecutado los representantes de “justicia”, a través de las marionetas que laboran en el Tribunal Superior y Juzgado Mixto, al ser la consigna y el capricho de la Encargada de la Comisión de Justicia del Congreso Local de Oaxaca de mantenernos alejados de nuestra comunidad, es decir de la diputada local por Morena, Elisa Zepeda Lagunas, quien no deja de mentir ante los medios de comunicación comprando notas en periódicos como el Imparcial de Oaxaca, Noticias Voz e Imagen de Oaxaca, El Universal, Milenio, y otros tantos que con palabras amarillistas y sin una investigación periodística y de fondo, se prestan a seguir cobijando esta mentira y sostener una farsa de una supuesta defensora de los derechos humanos que no ha hecho más que enriquecerse y tomar poder. De pronto se piensa que la clase política sólo se constituye en espacios sociales ampliados como son las urbes o las ciudades, donde fácilmente pueden escabullirse, pero no es así, en los pueblos pequeños también se reproducen con la misma finalidad, apoderarse de los territorios, imponiendo sus gobiernos y en contra siempre de la autodeterminación.

Y también es cierto que estas tácticas de manipulación y farsas no sólo se dan a nivel municipal y estatal sino que abarca cualquier institución que está hecha fuera de la representatividad comunitaria. A través de sus actos simbólicos, la recreación del pasado, la exageración demagógica y el montaje virtual, el gobierno entrante pretende dar una buena imagen desde su escenario, sin embargo, por otro lado, cimientan la militarización en el país, manteniendo al ejército en las calles para que realicen supuestas tareas de “seguridad”. Los megaproyectos ya están aprobados a pesar de los estudios de impacto ambiental y el rechazo de las comunidades, aunque teatralicen consultas que no tienen otro fin más que legitimar dichos proyectos; es por ello que el histórico saqueo de los recursos naturales seguirá, así como la apropiación intelectual de los conocimientos ancestrales, de igual manera la producción de desechos tóxicos que ponen en riesgo la vida de los pueblos, provocando el desplazamiento de los mismos.

Los tratados y recomendaciones internacionales se los pasan por el arco del triunfo, lo que importa es que el sector empresarial esté a gusto. La defensa por la vida, el territorio, el agua, y nuestras formas de organización son y seguirán siendo criminalizadas desde cualquier tipo de gobierno que impone sus estructuras con la violencia y el uso del poder judicial para intentar callarnos. Es así que en el nuevo gobierno tampoco vemos la claridad, mucho menos la voluntad para liberar a las y los compañeros que están encarcelados por defender todo ello, como el caso de los y la compañera de Tlanixco, quienes ya llevan más de diez años en cárceles estatales, y a quienes nuevamente les repusieron su proceso, dilatando así su salida, o el caso de otro compañero, Luis Fernando Sotelo, a quién también le negaron recientemente su libertad. ¿Cómo pretenden que no dudemos del gobierno y de sus palabras, si sus acciones nos demuestran que continuaran pisoteando a los pueblos, colectividades y personas que resisten?

No me parece justo que se utilice nuestro nombre y le sirva sólo como botín político, porque nuestro encierro es por defender nuestros territorios, la organización comunitaria y la autodeterminación. Compartimos entre nosotros y nosotras como presos, la fabricación de delitos que en su mayoría están estructurados de la misma manera ya que fueron inventados por el Estado, por individuos poderosos o empresas transnacionales. Recientemente, los del gobierno hicieron referencia a una posible libertad a través de una ley de amnistía o algo parecido, cosa que no han ni legislado ni mucho menos aprobado, mientras que nosotras y nosotros, seguimos enfrentando las deficiencias y negligencia del sistema jurídico, cada día estamos librando batallas contra el sistema penitenciario que trata de deshumanizarnos, reinventamos y reconstruir nuestra identidad porque no existe un libre desarrollo de nuestra personalidad. Nos vemos obligados a consumir los “alimentos” que nos imponen, nos obligan a comprar uniformes que aborrecemos, luchamos contra la esclavización del trabajo, y así, existen un sin fin de consecuencias a causa del aislamiento, la limitación a todo lo que nos agrada. Buscar un pedazo de piña de contrabando se vuelve un delito por el sólo hecho de que fermenta, el carcelazo nos agota, pero a pesar de todo esto, respiramos, imaginamos y seguimos de pie. Aunque el color de la cárcel nos deprima, nos apacigüe, seguimos resistiendo la limitante de compartir y estar con la familia, lxs amigxs, y la pareja. Los conflictos que nos genera la cárcel, las indiferencias y la falta de comunicación para la toma de acuerdos en las decisiones de nuestro encierro, al Estado ni le va ni le viene, tratan de hacernos creer que ellos resolverán nuestros asuntos, que no es necesaria la crítica y mucho menos la movilización, entre más aislados y menos movilizados estemos es más conveniente para ellos; la mejor manera de dividirnos y reducirnos.

Pero jamás nos callaremos, con nuestras palabras y acciones seguiremos intentando hasta derrumbar los muros. Pensamos que la pasividad del pueblo no nos llevará por un buen camino y que la resistencia será la propuesta. Finalmente ningún individuo ni ningún pueblo puede ser privado de sus medios de resistencia, cultural, social, económica y política. La lucha de los pueblos no es respetada, sigue habiendo una criminalización contra quienes luchamos, lo que resalta que la voluntad de la cuarta transformación tan mencionada no existe, porque el poder sólo cambió de mando, de color, de personajes, pero no de formas, no de fondo. Aunque tenemos frente a nosotros un grupo de enemigos poderosos, por el puesto político y empresarial que ostentan, respaldado por las instituciones estatales, la solidaridad y las batallas que daremos serán aún más fuertes, llevadas en las calles, no serán negociadas ni jamás mendigaremos nuestra libertad, porque tenemos la fortaleza de luchar por ella en cada acto del día y a cada instante de nuestra vida y porque estamos conscientes de que los delitos que nos mantienen encerrados fueron fabricados.

¡Seguiremos exigiendo y luchando para que el proceso jurídico no se demore más, seguiremos denunciando las irregularidades y trabas que ponen en cada paso que damos, llamamos a la solidaridad para seguir actuando juntxs en la lucha anticarcelaria, nada nos detendrá hasta arrebatarles nuestra libertad!

Miguel Peralta Desde la cárcel de Cuicatlán Enero 2019

 

Respecto al trámite de la apelación de la sentencia

Por este conducto, informamos de los pocos avances que ha habido en el trámite de la apelación en la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca.

Como es de su conocimiento, el pasado 26 de octubre de 2018 el juez Juan León Montiel, del Juzgado Mixto de Primera Instancia de Huautla de Jiménez, le dictó sentencia condenatoria a nuestro compañero Miguel Peralta, por ello, el lunes 29 del mismo mes y año, la defensa acudió al juzgado a notificarse personalmente de dicha resolución y a presentar formalmente el escrito de apelación y el nombramiento de Abogadoz ante la segunda instancia. Sin embargo, fue hasta el 22 de noviembre de 2018 cuando el juez de Huautla acordó formalmente dichos documentos.

Asimismo, con fecha 11 de diciembre del mismo 2018 el juzgado envió los seis tomos del expediente al Tribunal de Justicia del Estado, instancia encargada de resolver la apelación. Luego entonces, en fecha 04 de enero del año en curso, la Sala Penal correspondiente recibió formalmente el expediente y lo turnó a la Tercera Sala Penal de dicho Tribunal.

Finalmente, el 22 de enero pasado, la Tercera Sala Penal emitió un acuerdo en el toca penal 08/2019, donde manifiesta que recibe el expediente enviado por el juzgado, pero se abstiene de darle el trámite correspondiente, porque al revisar el expediente se dio cuenta que el juez Juan León Montiel omitió notificarles personalmente a ELISA ZEPADA Y MANUEL ZEPEDA “el término que la ley les concede para apelar la sentencia, y tampoco les requirió para que señalaran un domicilio para oír y recibir notificaciones en la Ciudad de Oaxaca”.

En suma, la Tercera Sala Penal “salvaguardando el derecho de los ofendidos”, ordena la devolución del expediente al juzgado de Huautla, para que dentro del término de tres días, contados a partir de la legal notificación, notifique personalmente a dichas personas el derecho y término que la ley les concede para apelar; y después de realizada dicha situación, remita nuevamente el expediente a la Sala Penal para la continuación del trámite del recurso de apelación.

En virtud de lo anterior, es importante precisar que una vez más el juez de Huautla, Juan León Montiel, sigue administrando el conflicto, retrasando y obstaculizando la libertad de nuestro compañero. Lo anterior es así, porque con toda intensión omitió notificar personalmente a los caciques Elisa Zepeda y Manuel Zepeda el término que tenían para apelar una sentencia condenatoria de 50 años de prisión que les beneficia para sus intereses políticos y económicos. Es decir, no obstante que la sentencia salió como ellos querían, nuevamente se les da la oportunidad de inconformarse y apelar dicha resolución, no obstante que, el Ministerio Público adscrito al Juzgado de Huautla, (quien los representa a ellos), fue debidamente notificado y tuvo el tiempo suficiente para apelar dicha resolución si consideraba que no era suficiente. Sin embargo, no lo hizo y, ahora la Sala Penal les concede un nuevo término para poder solicitar que, tanto la sentencia como la reparación del daño aumenten.

Dicha actitud demuestra nuevamente las omisiones en que ha incurrido, pero sobre todo, la parcialidad con la que el cínico y corrupto juez Juan León Montiel, ha actuado durante los casi cuatro años que ha retardado el proceso penal de Miguel.

Han trascurrido ya tres meses desde que se dictó la sentencia en contra de Miguel, y ahora nos preguntamos ¿Cuánto tiempo más tendremos que esperar para que la Tercera Sala Penal acepte la apelación que presentamos y fije la audiencia donde habremos de presentar los argumentos jurídicos para echar abajo esa infamia disfrazada de “justicia”?

De nuevo el corrupto juzgador tiene el expediente en sus manos. Es probable que pretenda retrasar una vez más, la notificación que le fue ordenada y, que esos tres días hábiles que le dieron, los pretenda convertir en tres meses, para seguir cumpliendo con la encomienda realizada por sus patrones, los Zepeda Lagunas.

Una vez más, tenemos la oportunidad de impulsar con más fuerza y coraje el llamado de solidaridad, para arrancarles la libertad de nuestro compañero Miguel Peralta.

Los Otros Abogadoz, enero de 2019.