Mensaje de Miguel Peralta a cuatro años de su encarcelamiento (Cuicatlán, Oaxaca)

Hoy, 30 de abril de 2019, se cumplen 4 años q Miguel Peralta fue detenido en la Ciudad de México por personas vestidas de civil, estuvo incomunicado por más de 20 horas y fue llevado al reclusorio de Tlaxiaco, Oaxaca. El 7 de mayo de 2015 le fue dictado el auto de formal prisión. Actualmente, se encuentra en el reclusorio de Cuicatlán, Oaxaca.

Su proceso jurídico estuvo plagado de irregularidades, y aún con falta de pruebas para determinar una supuesta responsabilidad de Miguel en los delitos que lo acusan, el 26 de octubre de 2018 fue sentenciado a 50 años de prisión por el juez Juan León Montiel del Juzgado Mixto de Primera Instancia de Huautla de Jiménez, quién cinco meses después otorgó la libertad a 4 de los compañeros de Miguel, justo por duda y contradicciones en las pruebas.

Hoy se espera que de inicio la apelación a la sentencia en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca y continuamos exigiendo q pronto le devuelvan su libertad.

#llamadoporlalibertad
FB:MiguelPeraltaLibre

Mensaje de Miguel:

Mientras la noche era muy lenta, ayer escuchaba a lo lejos el cántico de un grillo, muy a su estilo, spss, spss, muy a su estilo cantaba, me asomé a las rejas del pasillo, caminé hacia la ventana, seguí el sonido sigilosamente, miré hacia la derecha y encontré el garitón, como a 45 metros aproximadamente, concreto, aluminio y un poco de cristal, ah y un esbirro de negro siempre de pie se encontraba ahí, lanzando destellos de luz con su lámpara. Regresé la vista, mire hacia el frente y el muro imponía su débil fortaleza, adornado con sus finísimas medias de serpentina, sabor a electricidad, y unos ojísimos totalmente blancos nunca nos quitan la mirada, ni de día ni de noche, un suspiro sale de mis entrañas, me desconecto un poquito, seguí buscando el sonido del grillo, pero ahora eran dos y miré como uno le echaba más ganas que el otro, pues se encontraban del lado izquierdo. Uno de ellos hacia malabares en la malla ciclónica que divide el cinturón de seguridad con el muro, y el otro escalaba con mucha tranquilidad y con demasiada facilidad el muro. Por eso a veces, soy la noche que se escurre en los sueños y se convierte en el ladrido de un perro, en el cántico de los grillos, en los malabares que dan,  en un abrazo prolongado, en el canto de un gallo al amanecer, somos las olas que huyen mar adentro, soy el aullido de un lobo incendiando la noche y el agua que se escurre de los cerros y ocupa las veredas, somos el viento que sopla en la noche con el aleteo de los árboles y crea las tormentas.

¡Mensaje transferido! En estos últimos años la mentira y la injusticia en nuestro pueblo la están volviendo costumbre. ¿Frenesí, zozobra, ausencia de esperanza? Aunque tropezamos en la neblina, la luna tierna es menester para nuestra comunidad, que padece el miedo pero pronto elucidamos que pasada la medianoche, merodeamos los cerros y las montañas para regar las flores de la libertad…

Miguel Peralta

30 /4/ 2019