(Pittsburgh, EEUU) A dos semanas del asesinato de Antwon Rose: un poema, una ciudad tomada y un policía en arresto domiciliario

Por Hexentanzplatz

Ayer se cumplieron dos semanas desde que el adolescente afroamericano de 17 años, Antwon Rose, fue asesinado a tiros por un policía del este de Pittsburgh. Rose era copiloto en un vehículo con impactos de bala, desde el cual, Zaijuan Hester, sentado en el asiento trasero, presuntamente había disparado 15 minutos atrás.

La policía buscaba al vehículo y cuando lo detuvo, Antwon y Zaijuan salieron corriendo. Rose no cometió ningún crimen y no estaba armado, sin embargo recibió tres impactos de bala por la espalda mientras corría de la policía, murió poco después en el hospital. El policía que lo asesinó, Michael Rosfeld, enfrenta ahora cargos por homicidio criminal, mientras que Zaijuan los enfrenta por intento de homicidio.

Desde entonces, la ciudad de Pittsburgh se ha convertido en el centro de manifestaciones multitudinarias donde gente de todos los grupos raciales ha demostrado su solidaridad con la comunidad afroamericana, ejercitado la desobediencia civil y enfrentado a la policía de día y de noche, bajo el sol y bajo la lluvia. Apenas cuatro meses atrás, el mismo departamento de policía había asesinado a otro afroamericano desarmado, Mark Daniels.

El problema es central: en 2018, de 504 personas a las que la policía en EUA le disparó 92 fueron negras (una quinta parte); y desde 2015 el 36% de las víctimas a las que la policía disparó y asesinó sin estar armadas, también pertenecían a la población afroamericana.

Mientras que Antwon está muerto, su familia en duelo y su sociedad indignada; la audiencia de Rosfeld del día de ayer fue pospuesta hasta el 27 de julio y el oficial se encuentra sin paga y bajo arresto domiciliario.

¿Cómo es que unos son privados de su vida mientras que sus asesinos obtienen comodidades durante la privación de su libertad? En solidaridad póstuma con Antwon Rose compartimos la traducción de un poema que escribió el 16 de mayo de 2016, cuando tenía quince años:

 

¡NO SOY LO QUE PIENSAS!

Estoy confundido y asustado

Me pregunto el camino que seguiré

Escucho que sólo hay dos caminos de salida

Veo a las madres enterrar a sus hijos

No quiero que mi mamá sienta ese dolor jamás

Estoy confundido y asustado

 

Pretendo que todo está bien

Siento que me estoy sofocando

No toco nada así que creo que todo está bien

Me preocupa que no sea así

Ya no lloro

Estoy confundido y asustado

 

Comprendo que la gente cree que sólo soy una estadística

Y les digo que soy diferente

Que sueño con que la vida sea más fácil

Doy lo mejor de mí para convertir mi sueño en realidad

Espero que eso pase

Estoy confundido y asustado

 

Como George Ciccariello-Maher señala al respecto, “Cuando los adolescentes negros pueden predecir su propia muerte, tu sociedad es completamente indefendible”. Ante la herencia grotesca del colonialismo en toda nuestra Isla Tortuga decimos ¡no al racismo! Ante la criminalización racial que sufren los afroamericanos en EUA pero también todos los indígenas en sus propias tierras y los migrantes en tierras ajenas decimos ¡nadie es ilegal! Ante los abusos policiales en todos nuestros territorios decimos ¡no pasarán!

Fraternidad y organización.

Hasta la victoria.

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